



Correcto. Con lo que cuestan 200 pisos puedes vivir el resto de tu vida sin estrecheces. Pero este hombre prefirió invertirlo en vivienda y cubrir una demanda, la del alquiler, que por cierto sufre escasez durante los últimos años y por eso los precios han subido tanto.
La envidia es el principal engranaje de la izquierda.













