
Como los gatos suelen odiar los cambios y no es necesario sacarlos a la calle, pues disponen de arenero, no es extraño que algunos cuidadores piensen que se pueden quedar solos en casa mucho tiempo, más del que nunca dejarían a un perro. Pero lo cierto es que los gatos también necesitan compañía y supervisión para su bienestar.
Por este motivo, la llamada Ley de Bienestar Animal, vigente en la actualidad en España, fija en tres días el tiempo máximo seguido que puede permanecer un gato solo en el hogar sin supervisión humana. El objetivo de este límite es garantizar su seguridad y protección. Incumplir esta medida supone exponerse a una sanción económica, además de constituir un riesgo para el bienestar del animal. @elperiodico








