




Se mezcla gente envidiosa, con gente hipócrita y otros que simplemente tienen déficits cognitivos como Nuria.


No quieren inmigrantes, quieren rehenes a los que poder parasitar. Es un argumento propio de lo mismo que critican. Como impedir que se vaya de la empresa un empleado al que has formado y en el que has invertido mucho tiempo y recursos. Ahora me perteneces.
Irónicamente les parece fenomenal que se fuera de su país de origen a España por puro interés egoísta (vivir mejor), pero no les parece bien que ahora los sustituidos sean ellos. Un pensamiento tipo “si le pones los cuentos a otro conmigo, todo bien. Si me los pones a mí, eres una HDP”.

A ello se le suma todo el coste físico y psicológico de un trabajo exigente y que requiere de una preparación idónea para aguantar. “Yo no he tenido ningún accidente, pero la edad pesa. Nuestro trabajo es de plantear, de agacharse, de subir, bajar… Ando unos 25.000 pasos al día, subiendo y bajando. Ya empieza a pesar. ¿Cómo queremos que la gente se meta en nuestro oficio? Yo tengo 62 años, pero si tuviera 40, me iba de la construcción”, asegura. @elespanol
