
A ello se le suma todo el coste físico y psicológico de un trabajo exigente y que requiere de una preparación idónea para aguantar. “Yo no he tenido ningún accidente, pero la edad pesa. Nuestro trabajo es de plantear, de agacharse, de subir, bajar… Ando unos 25.000 pasos al día, subiendo y bajando. Ya empieza a pesar. ¿Cómo queremos que la gente se meta en nuestro oficio? Yo tengo 62 años, pero si tuviera 40, me iba de la construcción”, asegura. @elespanol


sexta feira pic.twitter.com/4f2AiZmOMH
— Lobisomem Pidão ???? (@lobisomempidao) April 19, 2024
Enviado por Dugu.
Los mejores chollos en Chollometro