
A ello se le suma todo el coste físico y psicológico de un trabajo exigente y que requiere de una preparación idónea para aguantar. “Yo no he tenido ningún accidente, pero la edad pesa. Nuestro trabajo es de plantear, de agacharse, de subir, bajar… Ando unos 25.000 pasos al día, subiendo y bajando. Ya empieza a pesar. ¿Cómo queremos que la gente se meta en nuestro oficio? Yo tengo 62 años, pero si tuviera 40, me iba de la construcción”, asegura. @elespanol

Así lo publicitan:
«¿Sabes qué es la asistencia sеxual y por qué es importante hablar de ella desde una mirada de proderechos?
¿Te interesa conocer qué es la asistencia sеxual y cómo se relaciona con los derechos, los cuidados y la autonomía de las personas con diversidad funcional?
El taller estará impartido por Flor, asistente sеxual en activo, y será una oportunidad para conocer, debatir y repensar la asistencia sеxual en primera persona.
Durante el encuentro exploraremos conceptos básicos sobre la asistencia sеxual, su marco ético, y las experiencias y desafíos actuales en torno a este acompañamiento desde el respeto, el consentimiento y la diversidad de cuerpos y deseos».
