Problematizaron la interacción hombre-mujer clásica hasta límites absurdos y ahora problematizan las consecuencias.



El feminismo ha minado las relaciones entre hombres y mujeres y ahora… AHORA, se empiezan a quejar de las consecuencias. Porque en eso, en quejarse, son mucho mejores que nosotros.

Lo que vais a leer a continuación no es mi opinión, es un texto aleatorio que mis dedos han decidido escribir sin mi consentimiento:
Es mentira que las mujeres no sepan lo que quieren. Claro que saben lo que quieren… saben lo que quieren hoy a las 15:00, pero no saben lo que querrán mañana a la misma hora, que podría ser todo lo contrario.
Por eso si te piden cambiar algo esencial de tu personalidad, es mejor no hacerles caso, porque te debes a la versión de tu novia que te eligió a ti, no a tu yo modificado.
Tu novia intentará cambiarte por algo que en realidad no le gusta, como el feminismo ha hecho con los hombres.
Ya está, vuelvo a ser yo después de esta extraña posesión.
Los cables reparten mejor los esfuerzos sobre la estructura que rodea al cohete, además es más elástico y no se necesita tanta precisión en la captura como con el sistema de Space X.