
Para situarnos hay que remontarse al mes de abril de 2024, cuando una pomerania que en aquel momento tenía un año y medio de vida desapareció sin dejar rastro. Su dueña, Cristina López, denunció su desaparición, pero nunca recibió noticias.
Esta semana, mientras veía la televisión, la mujer se dio cuenta de que Chenoa tenía su perra en brazos .”Me quedé en shock, es Lola”, asegura Cristina en un vídeo que ha compartido en sus redes sociales.
Cristina parece tenerlo claro y por ello pide hacer “una prueba de ADN, unos rayos, lo que sea”. Con ello busca salir de dudas y aclarar si esa perra realmente es su pomerania Lola desaparecida en 2024. @Huffpost




