El momento en el que el capitán del crucero con hantavirus informó de la primera muerte a bordo: “Los problemas de salud que padecía no eran contagiosos, así que el barco está a salvo”.
Leclerc casi se come el muro, pisa una parte mojada de la pista, casi trompea, hace la curva fatal y aún así Piastri no es capaz de adelantarle porque Leclerc tenía más energía en su batería.