
Técnicamente tiene razón. Solo espero que él no haga lo mismo en otros ámbitos de la vida y espere la más mínima tolerancia por parte de los demás.
Pero esto… esto no tiene perdón.




Técnicamente tiene razón. Solo espero que él no haga lo mismo en otros ámbitos de la vida y espere la más mínima tolerancia por parte de los demás.
Pero esto… esto no tiene perdón.



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No hay nada más ruin que hacer una comparación y no comparar los mismos datos…



Partimos de la base de que en este tuit no permiten las respuestas, síntoma de que ellos mismos son conscientes de que están mintiendo.

Lo que sí cae de verdad es la oferta: los nuevos contratos se han desplomado, aparecen saldos negativos inéditos fuera de pandemia. Menos viviendas disponibles, mayor competencia y peor acceso para los inquilinos.
El Gobierno realiza cherry-picking de periodos favorables (el efecto inicial de “enfriamiento” puntual) y esconde los efectos estructurales: la intervención no resuelve el problema, lo cronifica. Sin aumentar oferta, el control de precios sólo genera escasez, precariedad y un mercado más tenso y opaco. @seibur_
Datos según Idealista @Jongonzlz:
Esperar que intervenir los precios del alquiler vaya a facilitar el acceso a la vivienda, es como tener un cine con más clientes que asientos y pensar que bajando los precios más gente podrá ver la película.
En todo caso conseguirás que algunos cines cierren por no rentabilizar el negocio y agravarás el problema de la escasez de asientos.
Es algo tan básico que insulta a la inteligencia.
¿Qué hacía libre esa mujer? ¿Por qué no se ejecutó la pena de prisión?

A Marcos le cambió la vida en junio de 2020. Se la cambió su expareja, que lo dejó ciego al 98% y con graves secuelas de movilidad y neurológicas: introdujo un potente raticida en un trozo de chocolate y se lo hizo llegar al padre de sus dos hijos a través del mayor de ellos, un niño de siete años. Milagrosamente, Marcos, que había dejado la relación en 2017, logró sobrevivir -tras 705 días de recuperación y cuatro ingresos en la UCI- y ella fue condenada por tentativa de asesinato en mayo de 2025. La sentencia la condenaba a 12 años y medio de prisión y a una indemnización de 822.592,85 euros de los que la víctima no ha visto ni un euro.
Este verano, con la agresora aún en libertad (¿por qué nadie pidió la inmediata ejecución de la sentencia condenatoria?), Marcos sufrió un nuevo ataque en plena calle, esta vez con ácido. El 15 de agosto por la tarde, mientras caminaba -como podía- por su pueblo materno, Jiménez de Jamuz, una mujer ataviada con un epi y protegida por un cartón se acercó a él y le lanzó líquido corrosivo. Los investigadores creen que esa mujer era nuevamente su expareja, Ana María O., que fue detenida a finales de octubre e ingresó en prisión. @leon24horas

Extra: LaLiga podría enfrentar un aluvión de demandas: “No descartamos acudir a tribunales europeos”