Un intestino roto por el silencio.

Un intestino roto por el silencio.

Un paciente de 50 años llegó a triaje con dolor abdominal difuso y fiebre. Pasó 48 horas en casa intentando extraer un objeto por su cuenta, por temor al juicio médico. Para cuando llegó al hospital, su abdomen estaba “en tabla” (signo de peritonitis). La tomografía mostró no solo el objeto, sino una ruptura en la unión rectosigmoidea.

Lo que pudo haber sido una extracción bajo sedación de 20 minutos se convirtió en una cirugía mayor de 4 horas, una colostomía temporal y una semana en cuidados intensivos por sepsis. Su caso es la lección definitiva de que el miedo al juicio nunca debe ser mayor que el miedo a la sepsis. Los médicos de urgencias están entrenados para resolver el problema, no para cuestionar la causa.

@sinapsisenelhospital