La respuesta de Silvia: “Este, lo bueno que tiene es que, cuando acaba de dejar los regalos, se vuelve a su casa; no se queda aquí.”
La respuesta de Silvia: “Este, lo bueno que tiene es que, cuando acaba de dejar los regalos, se vuelve a su casa; no se queda aquí.”
El paquete consistía en una caja que, al abrirla, activaba una pantalla con un mensaje institucional de la ONCE. En su interior había un timbre antiguo metálico para bicicletas y una tarjeta del presidente de la ONCE, en la que explicaba que el timbre servía para “hacer sonar la solidaridad”.

Ni bomba, ni carta con explosivos, ni cables conectados a una estación en el espacio con capacidad para reventar la Diputación de Badajoz. El contenido de los dos paquetes sospechosos que ha llevado a desalojar el complejo provincial sobre las dos y media de esta tarde de martes ha resultado ser el regalo institucional de la Organización Nacional de Ciegos (ONCE). @hoy
