
El mismo que se rasga las vestiduras por el (a su juicio) desproporcionado precio de un producto, va a cobrar más de 700.000 euros por jugar un minuto de mundial.
Supongo que repartirá el premio entre la gente que compró una entrada.
Y lo de que jugó un minuto no es una exageración:

Sacado de este vídeo de UTBH.



