
Tal y como ha podido saber este periódico, los agentes de la Policía Judicial sitúan el origen de la orden en el subdirector de Operaciones de Mantenimiento de ADIF, un cargo integrado en la estructura del gestor ferroviario público, dependiente a su vez del Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. La orden no se cursó por escrito sino que fue transmitida de forma verbal a través de la cadena jerárquica interna. En concreto, desde ese subdirector al jefe de área y, de ahí, al responsable de base encargado de ejecutar los trabajos sobre la vía. @eldebate

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El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón, se ha mostrado muy crítico con el actual modelo de negocio ferroviario en España. Entiende desequilibrado el volumen de lo que se invierte en el desarrollo de nuevas vías frente al mantenimiento de las mismas o al trazado del transporte de mercancías. “Los mantenimientos no se inauguran y las mercancías no votan, eso da una idea de cómo está enfocado el negocio ferroviario”, advierte. @elmundo


La primera versión del Ministerio de Transportes de Óscar Puente sobre el accidente ferroviario de Adamuz negaba tajantemente cualquier problema en la vía basándose en un hecho supuestamente incontestable: todo el trazado había sido remodelado y los carriles eran de nueva instalación. ADIF confirmó poco después que el trozo de vía roto era una soldadura mixta: un carril nuevo con otro de mayor antigüedad. Los documentos internos del proyecto de reforma de la vía confirman que en la zona del accidente no hubo ninguna reposición de vía. Tan solo se cambiaron los desvíos con un pequeño empalme de vía nueva soldada a los vetustos carriles del trazado primigenio del AVE. La reposición de carril nuevo más cercano está a cinco kilómetros del punto del accidente. @theobjective


