


Durante más de dos siglos, Japón fue probablemente uno de los países más aislados del mundo. Bajo una política conocida como sakoku, se prohibió la entrada de extranjeros y la pena de muerte caía sobre aquellos japoneses que intentaran salir. Para los gobernantes nipones, todo lo que había fuera representaba una amenaza: potencias coloniales apropiándose de imperios asiáticos, comerciantes que daban alas a la codicia y misioneros europeos que llenaban las calles de doctrinarias religiones lejanas. @elmundo


El caso es que la pequeña compañía alemania, con sede en Werne, se ha mostrado orgullosa de este uso de uno de sus vehículos. El anuncio, publicado después del robo, incluye una fotografía de su ya conocida grúa frente al museo parisino. El texto promocional es una declaración que destaca las capacidades de su maquinaria para un transporte rápido y discreto: «Cuando hay que hacer las cosas con rapidez, el Böcker Agilo transporta sus tesoros de hasta 400 kg a 42 m/min de forma silenciosa gracias a su motor eléctrico de 230 V». El anuncio desde luego no puede ser más oportuno, aunque existe debate sobre si les generará buena imagen o al contrario. @diariovasco
