
El caso es que la pequeña compañía alemania, con sede en Werne, se ha mostrado orgullosa de este uso de uno de sus vehículos. El anuncio, publicado después del robo, incluye una fotografía de su ya conocida grúa frente al museo parisino. El texto promocional es una declaración que destaca las capacidades de su maquinaria para un transporte rápido y discreto: «Cuando hay que hacer las cosas con rapidez, el Böcker Agilo transporta sus tesoros de hasta 400 kg a 42 m/min de forma silenciosa gracias a su motor eléctrico de 230 V». El anuncio desde luego no puede ser más oportuno, aunque existe debate sobre si les generará buena imagen o al contrario. @diariovasco
