El partido Alternativa Para Alemania (AfD) se ha llevado más del 44 % de los votos en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, acercando las posibilidad de un gobierno con mayoría propia. El futuro gobierno de la región, administrada por los democristianos (CDU) que sufrieron una debacle electoral, depende también de la izquierda conservadora de Sahra Wagenknecht, que todavía lucha por superar el umbral electoral del 5 % para entrar en el Parlamento.
Una manifestación espontánea recorre las calles de Frankfurt para exigir la ilegalización de la AfD.
Suerte con eso de ilegalizar un partido con EL 44% DE LOS VOTOS.

Ulrich Siegmund, candidato de la AfD, en la televisión alemana:
“Como demócratas, siempre tendemos la mano. Pero hay cuestiones que no son negociables: la migración, la seguridad interna, la descabellada política energética…”

El autor atribuye parte del problema a la vivienda cara, la automatización y la pérdida de empleos tradicionales, pero insiste en que también pesan la cultura y las políticas de diversidad, equidad e inclusión, que según él han pasado de la igualdad de oportunidades a favorecer a ciertos grupos y dejan a muchos jóvenes varones con la sensación de que las becas, contrataciones e iniciativas no son para ellos.
Rechaza tanto institucionalizar discriminación inversa como fomentar el victimismo masculino: lo que necesitan, dice, es propósito, mérito, oficios y formación profesional con el mismo prestigio que la universidad, y de nuevo instituciones (familia, iglesias, deporte, ejército, asociaciones) que exijan responsabilidad y den pertenencia.
Recuerda que los hombres se suicidan casi tres veces más que las mujeres y concluye que reconocer las dificultades de los chicos no resta nada a las chicas: hay que volver a hablar con naturalidad de trabajo, matrimonio, paternidad y servicio, y decirles a una generación que busca sentido que la sociedad también los necesita. @pitiklinov
