
El Gobierno de Países Bajos tiene como objetivo eliminar 25.000 puestos de trabajo en la administración pública mediante una iniciativa de eficiencia impulsada por la inteligencia artificial que busca un ahorro de 3.500 millones de euros anuales. Los ministerios, los organismos de inspección y las agencias ejecutoras serán los más afectados, con reducciones que podrían alcanzar el 45% o incluso el 60% de la plantilla. La policía y la defensa quedarán exentas. Todo ello en uno de los países con las cuentas más saneadas de Europa: un déficit del 1,6% y una deuda pública del 44% del PIB. @elEconomistaes









