


Si voy haciendo el notas con el coche (si se demuestra que así fue) y me llevo por delante mi vida y la de mi mujer y mi hijo, no espero que me hagan homenajes, por muchos seguidores, logros deportivos, o lo que sea que tenga a mis espaldas.

Voy a sacar mi Ferrari 458 Challenge a callejear un rato… ¿Qué podría salir mal?
Las manos a la frente, síntoma inequívoco de liadita máxima.