1987. La corrupción del gobierno italiano está desatada, pero bien ocultada.
Comienzan los primeros casos gracias a investigaciones policiales sobre alguno de sus miembros.
Al poco, se va intuyendo que afectaba a todo el gobierno: obras públicas, mordidas, sobornos, contratos…
La defensa de Craxi, la misma que de Sánchez: amedrentar a los jueces, investigadores, polarizar a la población…
Caen los primeros investigados, peones en la trama.
Empiezan a colaborar con la justicia para menguar sus penas.
Caen más. Más colaboración.
El primer ministro, solo en su gobierno, se niega a dimitir. En 1994 le echan las urnas y pierde su escudo de protección.
Al final, gracias a esas colaboraciones de peones, cayó toda la corrupción y mafia en su gobierno. Ministros, asesores, fontaneros… todos en la cárcel.
1994. Betting Craxi, condenado, el resto de su vida.
Escapó de la justicia. Acabó sus días escondido en Tùnez.
El PSI, partido histórico, jamás se recuperó de aquello. Aún hoy no llega a una intención de voto de 7-8 diputados
Si no fuera por la colaboración, jamás se hubiera podido pillar a los corruptos.
Si, absolutamente de acuerdo con la colaboración.
Busquen las 7 diferencias con el desarrollo del proceso del Sánchez y el PSOE. No hay.
El paralelismo es absoluto. @l_portilla
Además de esto, el que ha impedido que Begoña viaje a Túnez es el mismo que tiene imputado al novio de Ayuso.