Las puertas de Marrakech dicen mucho sobre lo que hay en el interior de cada vivienda.

Muchas de las viviendas tienen una puerta grande y una pequeña, y varias aldabas. Cada aldaba emite un sonido diferente y avisa a la gente del interior de las características de la persona que está llamando a la puerta.

Si el que llama es un extraño el que abra la puerta tendrá que ser un hombre, pero si solo hay una mujer, ésta tendrá que cubrir su pelo y su cuerpo entero antes de abrir la puerta.