
La primera versión del Ministerio de Transportes de Óscar Puente sobre el accidente ferroviario de Adamuz negaba tajantemente cualquier problema en la vía basándose en un hecho supuestamente incontestable: todo el trazado había sido remodelado y los carriles eran de nueva instalación. ADIF confirmó poco después que el trozo de vía roto era una soldadura mixta: un carril nuevo con otro de mayor antigüedad. Los documentos internos del proyecto de reforma de la vía confirman que en la zona del accidente no hubo ninguna reposición de vía. Tan solo se cambiaron los desvíos con un pequeño empalme de vía nueva soldada a los vetustos carriles del trazado primigenio del AVE. La reposición de carril nuevo más cercano está a cinco kilómetros del punto del accidente. @theobjective













