DAZN, que pagaba 7 millones de euros anuales para retransmitir la competición femenina, rescindió el contrato por falta de rentabilidad.
Tras la ruptura de DAZN, la subasta para adquirir los derechos televisivos se redujo hasta los 5 millones, pero ninguna plataforma se mostró interesada.
Ahora la oferta ha bajado hasta los 2 millones y podría acabar vendiéndose por una cantidad simbólica o incluso no llegar a tener comprador.
El fútbol femenino se enfrenta ahora a su propia realidad: El modelo que pretendía emular al fútbol masculino en la estructura de negocio no es rentable ni para las televisiones, ni para los clubes. @herqles_es

Iba a escribir que igual era una oportunidad para que Ibai se quedase con los derechos por cuatro perras, pero dudo que Ibai quiera emitir esto ni siquiera cobrando un pastón.