
En los últimos años, Marruecos ocupa el primer puesto de los países que más dinero han recibido a través de este procedimiento, casi monopolizando los fondos. Anteriormente, los más beneficiados eran Arabia Saudí y Ecuador. Si a este dato económico de las relaciones comerciales e industriales con el país vecino le sumamos la supresión de la unidad OCON-Sur de la Guardia Civil contra el narcotráfico; la permisividad de las autoridades de Interior con las narcolanchas que traen la droga desde el otro lado del Estrecho, con los agentes desasistidos, sin medios ni medidas de choque; el reconocimiento de la soberanía de Rabat sobre el Sahara Occidental; las facilidades a las importaciones de productos agrícolas a Europa; la defensa de Marruecos ante Bruselas, convirtiendo a España en una especie de embajador o lobby; el silencio ante las reivindicaciones de soberanía sobre los territorios españoles en el Magreb y la nula respuesta del Gobierno a la reciente invasión de Ceuta, se podría concluir que nunca una operación de espionaje de un servicio secreto como Pegasus habría logrado unos resultados tan fructuosos para sus ejecutores. @theobjective












