El pulso en el seno del Gobierno por las políticas de vivienda, revitalizado el pasado miércoles a raíz del desahucio de Maricarmen, se recrudece. El impacto mediático del desalojo de la mujer de 87 años, que fue sacada por la fuerza de su casa de Madrid, propiedad de un fondo buitre, ha forzado al Ejecutivo a moverse y ha reactivado las negociaciones para poner en marcha un decreto de medidas para paliar la crisis de acceso a un techo, con la idea de aprobarlo el próximo martes. Pero Sumar considera que ese paquete no es suficiente, y el ala minoritaria del Ejecutivo exigió este jueves que el Consejo de Ministros de la semana que viene expropie el piso de Maricarmen al fondo que es titular del mismo y se lo ceda a su antigua inquilina. @eldiario