El centro tuvo que blindarse después de que la “alarma social” fuera ignorada.

El hospital público Can Misses de Ibiza intenta sellar las grietas de su seguridad para evitar que se repita un incidente como el del pasado 14 de mayo. Aquella noche, la seguridad del centro se vio comprometida cuando un marroquí de 25 años logró colarse de madrugada en el complejo hospitalario, forzando los accesos hasta alcanzar la habitación de una mujer de 69 años, enferma de cáncer terminal, y la agredió sеxualmente bajo amenazas de muеrte. @eldebate








