
Misterio (casi) resuelto. El pasado 16 de octubre, un avión de pasajeros Boeing 737-8 Max operado por United Airlines sufrió un impacto a una altitud de 10.900 metros que rompió la capa exterior del parabrisas de la aeronave y obligó a realizar un aterrizaje de emergencia.
A lo largo de estas semanas se ha especulado con que el incidente pudiera haber sido causado por un meteorito o por basura espacial. Sin embargo, todo apunta a que lo que ocasionó la colisión fue un globo meteorológico que transportaba un saco de arena de un kilogramo como lastre. @huffingtonpost













