No una red neuronal artificial. No un LLM. Neuronas de verdad, creadas a partir de células de piel o sangre de donantes adultos, creciendo sobre un chip de silicio dentro de una máquina que cabe en un escritorio.
Su ordenador biológico CL1 (unos 35.000 dólares la unidad) tiene un sistema de soporte vital interno que mantiene las neuronas vivas hasta seis meses. Temperatura, filtración de residuos, mezcla de gases, circulación. Todo dentro de la caja. Un acuario para cerebros en miniatura, si quieres verlo así.
Cortical Labs, una startup australiana, ha publicado el vídeo y el código en GitHub.
Las neuronas después de su arduo entrenamiento en Doom.

La historia viene de lejos. En 2022, con su prototipo DishBrain, ya enseñaron a 800.000 neuronas a jugar al Pong. Las neuronas aprendieron en unos cinco minutos. Un algoritmo estándar de deep reinforcement learning tardaba unos 90 minutos en lo mismo.
Eso ya fue un hito. Pero Internet pidió lo que ultimamente siempre pide: “¿Puede correr Doom?”
Pues sí. Puede.
Ver post completo




