En lugar de guardarlo bajo llave, lo condujo más de 65.000 km por toda Europa. Además tuvo dos accidentes, uno en 1999 y otro muy grave en 2011, cuya reparación le costó a la aseguradora alrededor de 1,2 millones de dólares.
En 2015, después de casi 18 años de uso, kilometraje y accidentes, vendió el mismo coche por unos 8 millones de libras esterlinas.









