


Es una correspondencia variada, que aborda muchos temas y circunstancias, y también acusa el efecto polarizador de la Guerra Civil. Hay juicios particularmente duros de Clara Campoamor hacia algunos personajes de la Segunda República: «Hombres sin honor y sin conciencia. Monstruos. Han visto, niegan… y viven de su mentira». Y se muestra severa con «todos los socialistas y extremistas ‘de categoría’ que han salido pitando de España a desempeñar puestos alejados del peligro… y bien remunerados. Todos han sacado a toda la familia, después de haber encendido la hoguera, se ponen a salvo».
En las cartas, Clara Campoamor califica de «creación satánica» al Frente Popular y denuncia su carácter sectario, «que los que están fuera son considerados fascistas y los que están dentro no pueden abandonarlo sin perder, cuando menos, la vida». La polarización no es de hoy. @abc

Mientras tanto, ningún colegio se ha pasado por el museo de víctimas del terrorismo que hay en Vitoria, a pesar de que esté aumentando la simpatía con ETA en estos últimos años.

Según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas publicada en enero, casi el 40% de los españoles menores de 24 años afirma que no le importaría vivir bajo un régimen poco democrático si eso le garantizara una mejor calidad de vida.
Un porcentaje que supera en diez puntos a la media nacional y que ha llevado al PSOE a presentar una iniciativa en la Comisión Constitucional del Congreso con una propuesta concreta: llevar las víctimas de la represión franquista a las aulas de colegios e institutos de toda España. @hoyaragon

Vídeo muy relacionado de obligado visionado. Ese día estuve con Soto y Jose en Vitoria.
Enviado por DavidOV.
Los mejores chollos en Chollometro
Hace 10 años casi nadie lo recordaba. Pero Pablo Iglesias y Pedro Sánchez lo resucitaron por interés electoral y se ha convertido en un bumerán. @GuajeSalvaje
Creo que la gente se ha aburrido un poco del discurso manido de los buenos y los malos… Y más cuando llevan años siendo identificados como los malos.

