Pitingo dice la frase prohibida.

 

Pitingo dice la frase prohibida.

Yo me meto donde haga falta, y lo hago sin remordimientos y con todas las consecuencias, que a veces las trae, aunque no tantas como la gente se piensa, porque, gracias a Dios, mi público está ahí y yo no vivo de ayuntamientos ni de subvenciones. No lo he hecho en la vida. Toda la vida me he buscado las papas y no le tengo que dar cuentas a nadie, ni a la derecha ni a la izquierda. Si tengo que criticar a la izquierda, lo haré, y, cuando vengan los que tienen que venir, si llegan, también los criticaré. De momento, estos que están no me gustan, no me gusta la deriva que traen. No sé lo que va a venir, ¿eh? Y tampoco estoy contento, pero sí creo que necesitamos un cambio. Espero que este país se de cuenta de una vez por todas. Uno va dejando de creer en los políticos, porque hacen lo que quieren con nosotros, y nosotros mirando como tontos la tele y ellos repartiéndose el dinero. Lo que tienen que hacer es hablar con el pueblo, porque hablar de comunismo desde un país capitalista me hace mucha gracia. No me gustan ni el comunismo ni el fascismo. Y dirán que no tienen nada que ver. Bueno, para mí sí son comparables. @20minutos

Pitingo dice la frase prohibida.

¿Por qué tiene que estar un tuitero haciendo estas investigaciones y no un funcionario o un periodista?

Fraccionamiento de contratos, una práctica habitual para eludir los procedimientos ordinarios de contratación pública.

¿Por qué tiene que estar un tuitero haciendo estas investigaciones y no un funcionario o un periodista?

Óscar Hernández tiene 49 años, vive en Madrid y es un tipo muy curioso. En su cuenta de X (antes Twitter) tiene 9.478 seguidores. Ahí se define como “activista por los servicios públicos y la transparencia” y publica todo lo que encuentra buceando en perfiles de contratación, boletines oficiales, registros mercantiles… Como buen ‘atlético’, no va partido a partido, sino contrato a contrato, intentando explicar cómo funciona la Administración, qué servicios privatiza y externaliza, y qué tipo de empresas se llevan estos contratos. Experto en temas de sanidad, acaba de descubrir un dato contundente: el hospital madrileño Gregorio Marañón compró entre los años 2019 y 2024 marcapasos por valor de 4,6 millones de euros. Lo llamativo es el que centro lo hizo a través de 281 contratos a dedo. @infobae

¿Por qué tiene que estar un tuitero haciendo estas investigaciones y no un funcionario o un periodista?

Tenéis el interesante hilo completo aquí.

¿Por qué tiene que estar un tuitero haciendo estas investigaciones y no un funcionario o un periodista?