Acaba de ser condenado a 18 años de inhabilitación por el enchufe del hermanísimo.
Es el notas que le quitó el puesto a otro para intentar aforarse a toda leche.
La rocambolesca sucesión de dimisiones y renuncias acaecidas en el seno del PSOE extremeño para facilitar el aforamiento exprés de su secretario general, Miguel Ángel Gallardo, con la finalidad de que la causa que investiga al hermano del presidente del Gobierno de España pase del juzgado de instrucción competente al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, ha vuelto a poner en el candelero esta singular institución española del aforamiento, más cañí que los toros y la tortilla de patatas. Como a estas alturas todo el mundo sabe, el aforamiento implica alterar las reglas generales de competencia judicial penal (objetiva, funcional y territorial) en beneficio de determinadas personas, que tienen derecho a ser encausadas y juzgadas por determinados tribunales previamente señalados. Pues bien, como con la tortilla y los toros, nosotros también hemos hecho de ella una obra de arte. @hayderecho








