Nada resume mejor al ser humano que esta escena de Django desencadenado.

-Mire amo, ese tiene un caballo.
-¿Y tú quieres un caballo, Stephen?
-¿Para qué quiero yo un caballo? Yo lo que quiero, es que él no lo tenga.

Nada resume mejor al ser humano que esta escena de Django desencadenado.