


El “impuesto a la riqueza” en California es una ley propuesta que aplica un gravamen único del 5% sobre el patrimonio neto superior a $1,000 millones para residentes al 1 de enero de 2026. Se paga en 2027, con opción a plazos de 5 años. Excluye bienes raíces, pensiones y cuentas de retiro.

