Mientras habláis de Francis, Lamine Yamal, Mikel Merino, Courtois o Fabián, en San Fermín la policía local de Navarra ha conseguido sin ruido y con bastantes menos medios un hito que el mismísimo Batman daba por imposible: detener al malvado Joker.

Mientras habláis de Francis, Lamine Yamal, Mikel Merino, Courtois o Fabián, en San Fermín la policía local de Navarra ha conseguido sin ruido y con bastantes menos medios un hito que el mismísimo Batman daba por imposible: detener al malvado Joker.

Mientras habláis de Francis, Lamine Yamal, Mikel Merino, Courtois o Fabián, en San Fermín la policía local de Navarra ha conseguido sin ruido y con bastantes menos medios un hito que el mismísimo Batman daba por imposible: detener al malvado Joker.

Pues ahora resulta que las femilocas del New York Times se han cansado de las apps de citas y quieren volver a lo de antes.

Problematizaron la interacción hombre-mujer clásica hasta límites absurdos y ahora problematizan las consecuencias.

Pues ahora resulta que las femilocas del New York Times se han cansado de las apps de citas y quieren volver a lo de antes. Pues ahora resulta que las femilocas del New York Times se han cansado de las apps de citas y quieren volver a lo de antes.

Pues ahora resulta que las femilocas del New York Times se han cansado de las apps de citas y quieren volver a lo de antes.

Pues ahora resulta que las femilocas del New York Times se han cansado de las apps de citas y quieren volver a lo de antes.

El feminismo ha minado las relaciones entre hombres y mujeres y ahora… AHORA, se empiezan a quejar de las consecuencias. Porque en eso, en quejarse, son mucho mejores que nosotros.

Pues ahora resulta que las femilocas del New York Times se han cansado de las apps de citas y quieren volver a lo de antes.

Lo que vais a leer a continuación no es mi opinión, es un texto aleatorio que mis dedos han decidido escribir sin mi consentimiento:

Es mentira que las mujeres no sepan lo que quieren. Claro que saben lo que quieren… saben lo que quieren hoy a las 15:00, pero no saben lo que querrán mañana a la misma hora, que podría ser todo lo contrario.

Por eso si te piden cambiar algo esencial de tu personalidad, es mejor no hacerles caso, porque te debes a la versión de tu novia que te eligió a ti, no a tu yo modificado.

Tu novia intentará cambiarte por algo que en realidad no le gusta, como el feminismo ha hecho con los hombres.

Ya está, vuelvo a ser yo después de esta extraña posesión.