
Según Antonio Suárez-Valdés, abogado de los cinco recurrentes, este caso es uno de los más claros y groseros de favoritismo en los procesos selectivos de la Ciudad Autónoma. Durante el juicio, se acreditó que el tribunal de selección modificó sus propios criterios de calificación para que una candidata aprobara una prueba que inicialmente había suspendido, sin aplicar el mismo cambio a otros opositores que se encontraban en la misma situación.
El expediente judicial revela que la presidenta del tribunal tenía una estrecha amistad con las tías de la candidata favorecida y que solicitó a las psicólogas asesoras del tribunal alterar los criterios de corrección sin la aprobación del resto de los miembros. Esto provocó dimisiones dentro del órgano de selección, ya que algunos miembros no quisieron participar en dichas irregularidades.
El juez, en su sentencia, ordena repetir la prueba psicotécnica y de personalidad para los aspirantes que fueron injustamente declarados no aptos y despoja de su plaza a la candidata beneficiada por las irregularidades. Esta también deberá repetir la prueba. @europapress
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