
Durante el procedimiento judicial que se inició hace un año con la denuncia de Izaro por vioIación en Bilbao, el acusado, un joven de Mali de 20 años, ha insistido en su versión de que «fue consentido». «Aquella noche, él estaba en la discoteca con dos amigos. Sin que yo lo supiera, sus amigos nos grabaron con el móvil bailando y besándonos. Esos vídeos los ha presentado como prueba para mantener que yo consentí, cuando no fue así». @elcorreo







