
El origen de la reclamación se remonta a 2023 y procede de una ayuda de 30.000 euros concedida a través del Plan Adapta para reestructurar su vivienda y adaptarla a una persona en situación de dependencia. La reforma incluyó la instalación de una grúa de techo, la ampliación del baño y la redistribución de los espacios con el objetivo de hacer accesible, en la medida de lo posible, una vivienda de 45 metros cuadrados que presenta numerosas dificultades para una persona tetrapléjica.


Igual que pasa con el plan Moves o con otras ayudas, Hacienda tiene la doctrina (estúpida) de hacer tributar por las ayudas recibidas como si fueran aumentos patrimoniales.






