
Un patrimonio destinado a formar y recompensar a los trabajadores y a crear una escuela para hijos de obreros acabó salvando al sindicato UGT de quebrar por una fallida aventura inmobiliaria. Y lo hizo gracias a que el sindicato, con el visto bueno del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, pudo beneficiarse de una herencia patrimonial en base a un testamento que ni siquiera hace mención al sindicato. @eldebate










