Estados Unidos usó un “arma sónica misteriosa” durante el operativo para capturar a Nicolás Maduro, dejando a soldados venezolanos sangrando y vomitando, informa NY Post.

Estados Unidos usó un "arma sónica misteriosa" durante el operativo para capturar a Nicolás Maduro, dejando a soldados venezolanos sangrando y vomitando, informa NY Post.

«Todos empezamos a sangrar por la nariz. Algunos estaban vomitando sangre. Caímos al suelo, incapaces de movernos. No pudimos ni siquiera ponernos de pie después de esa arma sónica, o lo que sea». @nypost

Estados Unidos usó un "arma sónica misteriosa" durante el operativo para capturar a Nicolás Maduro, dejando a soldados venezolanos sangrando y vomitando, informa NY Post.

Un finolier me pregunta por qué la izquierda no se dirige a coordenadas más inteligentes y menos monguers.

Hola Fino,

Te sigo desde tiempos inmemoriales, viví con este blog el ascenso y caída del arca y creo que mi evolución política (y la de muchos de nuestra quinta) ha sido similar a la tuya.

Recientemente he vivido con esperanza el surgimiento de gente como Roberto Vaquero o Anuj y en concreto me interesa preguntarte por este último ¿Qué opinas de Anuj? ¿Por qué crees que no surge en la izquierda mainstream ninguna figura política de calado que se pueda considerar “izquierda razonable”?

Creo que ahí fuera hay mucha gente como yo, gente que define su ideología política como “de izquierda de finales de los 90/primeros 2000”, que hay un espacio electoral para eso y que tiene potencial para acabar siendo relevante…

¿Qué opinas? ¿Estoy loco por creer que algo del espectro de la izquierda tiene salvación?

Un saludo y gracias por tantos años de alegría. @YoAntesVotabaAPodemos

For reference, Anuj es este chaval:

Creo que la izquierda siempre ha atraído sobre todo a dos perfiles: jóvenes idealistas y adultos inmaduros.

También a perfiles envidiosos, vagos, incapaces, conformistas, etc… Todos esos perfiles se ven atraídos por propuestas populistas como…

  • Subidas generalizadas de impuestos “a los ricos” sin definición clara ni cálculo recaudatorio real.
  • Creación de ayudas y subsidios permanentes en lugar de políticas de empleo productivo.
  • Aumento del gasto público sin plan de financiación sostenible.
  • Control de precios (alquileres, energía, alimentos) que genera escasez o mercado negro.
  • Nacionalizaciones o empresas públicas deficitarias.
  • Ampliación del sector público como solución automática a cualquier problema.
  • Crítica sistemática a grandes empresas mientras se depende de su recaudación.
  • Regulación excesiva que ahoga a pymes y autónomos, favoreciendo a grandes empresas.
  • Subida del salario mínimo a niveles que no se ajustan a la realidad del mercado laboral.
  • Revalorización de las pensiones sin atender a su realidad deficitaria.
  • Uso de eslóganes morales (“justicia social”, “derechos”) sin métricas ni cálculo.
  • Políticas identitarias para desviar el foco de problemas económicos estructurales.
  • Incremento de deuda trasladando el coste a generaciones futuras.
  • Demonización del beneficio y del emprendimiento como algo “antisocial”.
  • Medidas a corto plazo pensadas para titulares, no para resultados a largo plazo.
  • Creación de ministerios, observatorios y chiringuitos con baja utilidad práctica.
  • Simplificación del debate: quien discrepa es “insolidario” o “facha”.
  • Los partidos de izquierdas saben que esos perfiles defectuosos compran esas ideas como pan caliente, así que las exprimen hasta el infinito.

Que la izquierda se centre en la borregada para conseguir votos no quiere decir que no exista gente inteligente y razonable en la izquierda, pero son una minoría y muchos de ellos se van a posiciones más moderadas en cuanto maduran. Lo hacen porque al ser intelectualmente honestos, ponen en cuestión todos los paradigmas que les van surgiendo y los contrastan con la realidad, que tiende a llevarse mal con el idealismo. Como le ha pasado a Juan Soto Ivars, UTBH y muchos otros. Y como le está pasando a Anuj o a Vaquero, aunque estos dos se aferren al socialismo con uñas y dientes.

Que la izquierda se centre en atraer a los borregos con medidas subnormales ayuda también a que se dé ese trasvase, porque la gente razonable e inteligente no se ve representada por el populismo, y acaban desplazándose a coordenadas más sensatas que acaban asociando con la moderación.

  • El silogismo ‘level 1’ es fácil: “si toda la izquierda de mi país es mónguer y yo no soy mónguer, entonces no soy de izquierdas”.
  • El silogismo ‘level 2’ es esperable: “Ser de izquierdas = ser monguer”.
  • El silogismo ‘level 3’ es para los monguers que pasan de votar a los populistas de izquierdas a votar a los populistas de derechas: “Si ser de izquierdas = ser monguer, y yo soy super inteligente… SOY FRANQUISTA”.

Creo que todos tenemos una parte de izquierdas totalmente irrenunciable, porque tenemos empatía, sentido de la justicia y no nos gusta ver a la gente sufrir. Pero con los años nos damos cuenta de que la única forma de conseguir que haya cierto bienestar y protección social es siendo realistas, y eso pasa por buscar un equilibrio entre la derecha y la izquierda.

Es ley de vida, uno pasa de ser hijo a ser padre y valora más la autoridad y la responsabilidad individual.

Haciendo una analogía: necesitamos a mamá (izquierda) y papá (derecha) en su justa medida para tener una familia funcional.

Esta disertación se puede mejorar mucho pero creo que la idea se entiende.

Espero haberte ayudado, jaja saludos.