
“Es alucinante que la testosterona haya disminuido a la mitad. Es mucho. ¡Despertad!”, señala el profesor Hahai Levine, quien dirigió el estudio, en declaraciones The Guardian, sobre un hallazgo que apunta a una crisis de la fertilidad masculina. @eldiario

Si no hay retos, si no hay competición, si no hay masculinidad, en definitiva, si la testosterona no se usa, se deja de «fabricar». Si tuviera que apostar sobre el responsable principal, lo haría por a feminización de los hombres gracias al progreso del feminismo, más que por los famosos disrruptores endocrinos.











