
Hace poco veíamos a todas las amiguitas de Irene Montero aceptando, muy a su pesar, qué perfil es el que las pone realmente berracas.

Yo me meto donde haga falta, y lo hago sin remordimientos y con todas las consecuencias, que a veces las trae, aunque no tantas como la gente se piensa, porque, gracias a Dios, mi público está ahí y yo no vivo de ayuntamientos ni de subvenciones. No lo he hecho en la vida. Toda la vida me he buscado las papas y no le tengo que dar cuentas a nadie, ni a la derecha ni a la izquierda. Si tengo que criticar a la izquierda, lo haré, y, cuando vengan los que tienen que venir, si llegan, también los criticaré. De momento, estos que están no me gustan, no me gusta la deriva que traen. No sé lo que va a venir, ¿eh? Y tampoco estoy contento, pero sí creo que necesitamos un cambio. Espero que este país se de cuenta de una vez por todas. Uno va dejando de creer en los políticos, porque hacen lo que quieren con nosotros, y nosotros mirando como tontos la tele y ellos repartiéndose el dinero. Lo que tienen que hacer es hablar con el pueblo, porque hablar de comunismo desde un país capitalista me hace mucha gracia. No me gustan ni el comunismo ni el fascismo. Y dirán que no tienen nada que ver. Bueno, para mí sí son comparables. @20minutos

Tremendo playback.
Enviado por Daninudo.
Extra: HISTORIA de CHINA 7: La Dinastía Qing (Parte 1: Auge) Kangxi y las campañas de Qianlong


Lo que habrá que ver también es las marcas que ha dejado a su paso para saber la trayectoria que siguió. Así se podrá saber si se desprendió antes o durante el impacto.