


Lo debatía con unos amigos hace unos meses. Cuando quieres taparle la boca a oponentes ideológicos que se acercan a ideas que tú consideras extremistas, estás cometiendo un error terrible. Tienes que confrontar esas ideas pacíficamente o a hierro morirás, porque algunas de tus ideas serán consideradas radicales por el contrario (ser pro-aborto, por ejemplo).







