BUKELE 2: ahora es personal.

Abelardo de la Espriella dejó claro que su eventual gobierno no será tibio frente al narcotráfico, el terrorismo ni quienes ataquen a la fuerza pública. El candidato presidencial aseguró que ordenaría fumigar más de 330.000 hectáreas de coca, retomar los bombardeos contra campamentos narcoterroristas y golpear con toda la autoridad del Estado las rutas aéreas y marítimas del narcotráfico.

Con un discurso de carácter, autoridad y mano firme, De la Espriella defendió la protesta pacífica, pero advirtió que los bloqueos, los ataques contra policías, la destrucción de infraestructura y los actos violentos tendrán una respuesta contundente. También prometió presencia real del Estado en los territorios, sustitución de cultivos e inversión social para las familias que hoy dependen de la coca. “Primero hay que retomar los territorios”, fue el mensaje central de su intervención.