La vida de Alfonso y Carlos (nombres ficticios), su pareja durante casi dos décadas, es otra muestra del limbo legal en el que se encuentran aquellas parejas que mantienen una relación estable en el tiempo, pero nunca llegan a formalizarla. A pesar de convivir durante casi 20 años en Córdoba y compartir bienes y decisiones, Alfonso no podrá acceder a la pensión de viudedad tras la muerte de su pareja en 2014. La decisión ha sido confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJG), que desestimó su recurso de suplicación y ratificó la sentencia de un juzgado de lo social de Vigo, donde Alfonso reside actualmente. @eldiario