
Un hombre que fue acusado de violar a una amiga ha sido absuelto gracias a una prueba científica tan irrefutable como pocas veces vista en un juicio por agresión sеxual. Cómo no sería de contundente que pudo con otras que normalmente suelen ser fundamentales para condenar, como el testimonio “coherente y claro” de la denunciante o la corroboración de otros testigos. La prueba en cuestión es que los forenses encontraron restos de saliva de la mujer en el preservativo que usó el encausado. Ese hecho encaja con lo que contó el acusado, que dijo que el sеxo había sido consentido y que fue ella la que abrió el envoltorio del c0ndón con la boca. La sentencia ya es firme. @diariodesevilla

Enviado por Agapito.





