Lo malo de hacer algo que podría destruir a tanta gente con dinero y poder, es que siempre puede haber uno lo suficientemente osado para contratar a alguien que te liquide.
Por otra parte, siempre he pensado que una parte importante de la corrupción se esconde tras las ONGs, las asociaciones, los observatorios… y toda esa parafernalia con un lacito de buenismo.