
Aquí hay dos casuísticas diferentes pero que alimentan el problema:
1: sí, hay gente que abusa de las urgencias. Por comodidad, por ignorancia, por pillar la baja “fake”…

2: También hay gente que recurre a las urgencias porque el plazo que le dan en el de cabecera es inasumible. En este caso el usuario está haciendo las cosas bien, y el que está fallando es el sistema sanitario.










