
El funcionario aporta algo al sistema: su trabajo.
Que el dinero salga de las arcas públicas es circunstancial para él. Si el cuerpo de policía fuera privado, el estado pagaría a esa empresa de seguridad por los servicios prestados. En ese caso el policía pagaría impuestos que nadie cuestionaría, pero también estarían pagados con dinero público… Técnicamente cambia, pero en esencia sería lo mismo.
Que los funcionarios paguen impuestos igual que todos los demás, se hace por simplificar la fiscalidad, aunque el dinero salga del mismo saco al que vuelve.
Si no se les retuviera nada en la nómina estarían pagando impuestos “en especie”, con su trabajo.
Si el trabajo del funcionario no fuera esencial, si se eliminase su condición pública y no fuera necesario buscar una alternativa privada, entonces sí podríamos hablar de que sus impuestos no tienen sentido, ya que sería un gasto neto sin retorno para la sociedad. Como los políticos, por ejemplo.
Que los médicos, bomberos, militares o policías paguen impuestos, es un ajuste contable.
Que los diputados, que están ahí de postín, paguen impuestos… es una broma.










