Enviado por @365janeswf



Llevamos décadas normalizando lo anormal. Hasta tal punto que normalizar lo anormal también es normal.


Sería como ver volver a un tío de la guerra con los brazos llenos de pinchazos y decidir reforzar los brazos en lugar de el torso. Los que recibieron pinchazos en el torso NO VOLVIERON.
Mientras tanto, ningún colegio se ha pasado por el museo de víctimas del terrorismo que hay en Vitoria, a pesar de que esté aumentando la simpatía con ETA en estos últimos años.

Según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas publicada en enero, casi el 40% de los españoles menores de 24 años afirma que no le importaría vivir bajo un régimen poco democrático si eso le garantizara una mejor calidad de vida.
Un porcentaje que supera en diez puntos a la media nacional y que ha llevado al PSOE a presentar una iniciativa en la Comisión Constitucional del Congreso con una propuesta concreta: llevar las víctimas de la represión franquista a las aulas de colegios e institutos de toda España. @hoyaragon

Enviado por DavidOV.
Dashrath Manjhi comenzó esta tarea en 1960 y no la terminó hasta 1982. Trabajó incansablemente durante 22 años. Antes de construir esta carretera, la distancia entre los bloques de Atri y Wazirganj del distrito de Gaya era de 55 km (34 millas), ya que los viajeros tenían que rodear la montaña. Su camino redujo esa distancia a tan solo 15 km (9 millas). Al principio, lo tildaban de “loco”, pero finalmente recibió un funeral de Estado del Gobierno de Bihar por su servicio a la comunidad. Un verdadero ejemplo de perseverancia.

Según las teorías del esfuerzo modernas que se están manejando por la izquierda, a este hombre habría que pagarle una desorbitada cantidad de dinero por algo que una excavadora, fruto del asqueroso capitalismo, habría hecho en una mínima fracción de ese tiempo.