

Esther, una vecina de 82 años del barrio de Atxuri, en Bilbao, fue desalojada en la mañana del martes de su vivienda, alquilada por Alokabide, la Agencia pública de alquiler social en el País Vasco. El desahucio se consumó en torno a las 9.30 horas delante de un centenar de personas concentradas frente al inmueble que portaban una pancarta en la que podía leerse, en euskera y castellano, «Alokabide desahucia a Esther». @ABC
Reacción de la izquierda a esta noticia…

Extra: Maricarmen murió horas antes de firmar el contrato de alquiler para recuperar su casa.

María Jesús Montero, la misma que esta semana ha llamado a posicionarse «frente a quienes protegen los intereses de los grandes tenedores, los fondos de inversión y los fondos buitre». La exconsejera de Hacienda vendió en 2014 70 edificios de oficinas que eran propiedad de la Junta a una sociedad estadounidense llamada William Polk Carey Inc. que se podría ajustar perfectamente a esa mencionada denominación. @ABC
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Y en medio de esta situación aparecen anuncios como el que ha encontrado Laura Pato, conocida en redes sociales como @le_petit_patito, que habitualmente comparte ejemplos de pequeños pisos y estudios en distintas ciudades. En esta ocasión, la creadora de contenido ha mostrado un estudio situado en el barrio de Indautxu, en Bilbao, y próximo a la Alhóndiga. La vivienda tiene una superficie de tan solo 17 metros cuadrados y sus propietarios piden 595 euros al mes por el alquiler. @Deia
@le_petit_patito Coqueto.

En el espacio de Atresmedia ha admitido que siente “frustración” ante la situación inmobiliaria actual. “A mí me encantaría seguir alquilando mis pisos residenciales a familias a larga duración. De hecho, lo hice, pero he tenido de todo. He tenido okupas, inquiokupas, centros de venta de droga… Y, al final, es que es imposible“, ha explicado.
Ha afirmado que tiene “una estructura de gastos fijos importante“, ya que paga más de 100.000 euros al mes en hipotecas y cuenta con 60 empleados. “Obviamente, trabajo muchas horas a la semana y no puedo estar pendiente de que me salte una bombita en un piso, de cualquier cosa que pueda surgir, porque es que hay un montón de casuísticas“, ha relatado. @El Mundo